martes, 29 de noviembre de 2016

(UNO) RECONFIGURANDO LA VIDA Y APRENDIENDO A SER MI MEJOR AMIGA

RECONFIGURANDO LA VIDA Y APRENDIENDO A SER MI MEJOR AMIGA




Foto: "Trueno". DEES
Una vez hace algún tiempo, me tocó vivir un periodo verdaderamente duro de vida, en poco tiempo, sentí que había perdido todo lo que me mantenía en pie, en pocos meses vi cómo se desvanecían las condiciones que por mucho tiempo me habían colocado en lo que yo defina como “el éxito”. A propósito de esta difícil experiencia de vida, me fui orillando de algún modo a buscar formas de cómo sobreponerme, hice uso de todo lo que conocía y me aventure a descubrir muchas cosas que desconocía, en el camino de probar tantos métodos, descubrí cosas muy interesantes y valiosas, aprendí a sobreponerme, aprendí a descartar lo que no ayudaba a mi vida ni a mi felicidad y de pronto, hoy quise compartir muchas de estas cosas con otras personas que quizá encuentren en esta serie, algo que les sea de utilidad y que las pueda guiar a una forma mejor de vivir y para eso, será muy importante, que tú seas tú mejor amiga, así que comencemos por preguntar, ¿Qué tan honesta eres contigo misma? ¿Eres buena en eso? ¡Felicidades! por otro lado, si no eres la más honesta contigo misma ¡no te preocupes! vas a resolverlo y ¡te va a encantar! sobre todo por los efectos que vas a obtener y podrás, incluso medir.

Déjame hacerte algunas preguntas:
  1.       ¿Alguna vez sentiste que tu vida no era lo que esperabas cuando eras niña o más joven que ahora?
  2.     ¿Te has encontrado en un periodo de depresión?
  3.       ¿Has sentido que vives una vida que no te gusta?
  4.       ¿En alguna ocasión te sentiste sola?
  5.       ¿Sola aun estando acompañada?
  6.       ¿Nunca te sentiste perdida, sin saber hacia dónde iba tu vida o hacia donde debía ir?
  7.       ¿Alguna vez te preguntaste “qué sentido tiene”?
  8.       ¿Te has sentido como si caminaras en círculos sin ir a ningún lado y/o sin estar logrando lo que querías?
  9.       ¿Tu vida ha sido en alguna ocasión un problema en sí misma y sin idea de cómo resolverla?
  10.      ¿En algún momento te has sentido cansada de la vida que llevas?
  11.      ¿Te ha faltado motivación para ir más allá?
  12.      ¿No has llegado a sentir como si hubieras perdido todo?
  13.      ¿Has dejado de sentirte la mujer más valiosa del mundo?
  14.      ¿No te ha pasado asumir que hay cosas y personas que son lo máximo, pero tú no logras encontrarte a ti misma en la lista?
  15.      ¿Alguna vez creíste que la persona más digna de confianza para ti, es alguien que “no eres tú misma”?
  16.      ¿Te has auto aconsejado y después te auto ignoraste?
  17.      ¿Has llorado mucho por algún tiempo?
  18.      ¿Sentiste en algún momento falta de ánimo para hacer millones de cosas que quizá hayas querido hacer?
  19.      ¿Nunca has llegado si quiera a considerar que “no puedes”?
  20.      ¿Has padecido insomnio?
  21.      ¿Te ha tocado lidiar con un problema que parece el más grande de todo el mundo, ese problema que “no tiene ninguna solución” y te está arruinando la vida?
  22.      ¿En algún momento llegaste  a sentirte minimizada, desvalorizada, desmoralizada, inútil y/o cualquier cosa similar?
  23.      ¿Cansancio físico constante?
  24.      ¿Alguna vez estuviste muy preocupada por las cosas de la vida?
  25.      ¿Has llegado a creer en algún momento que “no vas a lograr” tus metas, tus anhelos, tus sueños, tus ilusiones?

Foto: "Hielo". DEES


Si tus respuestas a las preguntas anteriores fueron “NO”, entonces ¡Felicidades de nuevo! quizá no todo lo que vas a encontrar en esta serie de entregas te sea de utilidad y eso está muy bien, aún así, podrás tomar como útil el contenido de cualquier entrega de la serie, pues será escrito de tal modo que aquello que sea funcional para ti, lo puedas usar y lo que no, simplemente lo dejes pasar.

Te voy a contar de que se trata la entrega de RECONFIGURANDO LA VIDA: básicamente es una forma de tomar la vida que ahora tienes, con lo que ya tienes a mano y usarlo todo en tu favor para que logres una vida más adecuada a lo que quieres, que tengas una vida que puedas disfrutar y que te haga lo más feliz posible. RECONFIGURANDO LA VIDA estará dividida en capítulos; con la finalidad de poder servir de ayuda a cualquier mujer que pudiera estar pasando por algún periodo difícil de su vida, te voy a entregar esta reconfiguración en forma de guía, tratando de ser lo más precisa posible para que si quieres usarlo, sientas en todo momento que estás pisando terreno firme y eso haga bastante más fácil el llevar a cabo una RECONFIGURACIÓN DE TÚ VIDA; también te ayudara a ver con mayor claridad los resultados que iras logrando y podrás hacerlo a tu propio ritmo; otro beneficio, como mencione, es que podrás usar solo aquello que te resulte útil y dejar pasar lo que definitivamente no se relacione contigo.

Esta serie especial que he decidido llamar RECONFIGURANDO LA VIDA, la he creado para ayudar por ejemplo a aquellas personas que han pasado o están pasando por el rompimiento con una persona importante (novio(a), amigo(a), etc.), algún divorcio; la pérdida de un ser querido, una enfermedad importante ya sea propia o de alguien cercano; personas que se sienten sin rumbo en la vida, algún problema económico importante o la perdida de algún trabajo, dificultades escolares, confusión en la vida, etc. todas las circunstancias que acabo de mencionar y muchas otras pueden ocasionar que algunas personas en ciertos momentos de la vida, se derrumben y comiencen a sentirse tristes, deprimidas, sin valor, sin animo y muchas otras cosas no deseables. Ante una situación así, algunas veces, no logramos levantarnos tan fácil ni tan rápido y eso provoca que en lugar de salir fortalecidas de la situación, volvemos a la vida cargando deficiencias y pérdidas que comúnmente nos llevaran a nuevas pérdidas, después nos llevan a sentirnos peor y perder más y así en un gran circulo vicioso que a veces nos deja en una desventaja importante, o nos deja sintiéndonos con tan poco valor que terminamos entrando en relaciones destructivas, hábitos desagradables, etc.

Durante el recorrido de la reconfiguración de la vida, tocare los siguientes temas:


  • Reconocer que algo no anda bien para después arreglarlo
  •  ¿Qué es lo que de verdad quiero?
  • El duelo y ¿Cómo vivirlo sanamente?
  • Moviendo la energía en mi favor. Afirmaciones e imágenes favorables a mí.
  • Higiene
  • Creando mi espacio vital
  • La risa
  • Disciplina ¿obligándome a mí misma?
  • Encontrando la realidad VS publicidad 
  • Siempre tengo todo lo necesario para tener éxito
  • Encuentra tu comunicación perfecta
  • Una cosa a la vez
  • Salud
  • Teniendo paciencia para mí misma
  • Dieta mental
  • Cambiar mis palabras me hace cambiar de ideas y también de experiencias
  • La música
  • Confiando en mi misma y en lo que yo CREO
  • Viendo mis éxitos y usándolos en mi favor
  • Meditación
  • La gente que sí y la gente que no
  • Alimentación adecuada, dieta y aprender a escuchar a mi cuerpo
  • Mi arreglo personal
  • Mi cuerpo perfecto
  • Encontrando una actividad nueva
  • Socializando
  • Comprendiendo, perdonando y superando
  • Evaluando mi entorno ¿criticar en reversa?
  • Noticias, computadoras, teléfonos inteligentes y redes sociales
  • Abrazando
  • Diciendo lo bueno que veo en ti ¿o en mí?
  • Cambiando mi vocabulario por uno más exitoso
  • Aprendiendo a dejar pasar lo que no me sirve
  • Escuchando lo que quiero escuchar
  • Regalando
  • Auto respeto y responsabilidad
  • Yo nunca me equivoco ¡Dios no lo permitiría!
  • Películas frívolas y lecturas ligeras
  • Bailando
  • Cantando
  • Haciendo lo que siempre quise hacer y nunca “pude”
  • Soltando lo que me daña
  • Viendo lo bueno y usándolo en mi favor
  • Comunicando lo que necesito que sea escuchado e incluso debatido
  • Lo nuevo llegando y lo viejo saliendo
  • Aprendiendo a dar las gracias
  • Si se decir que NO
  • La sociedad como herramienta de apoyo para mí y no como arma en mi contra
  • Las publicaciones y opiniones que dejare pasar
  • Abandonando la envidia, una fortaleza ejemplar
  • Ayudando y pidiendo por ti, una riqueza personal
  • Fe
  • Recuperando el poder perdido
  • Decisiones

Foto: "Siempre hay camino". DEES


Estos temas serán abordados de distintas formas y publicados cada martes, miércoles y jueves hasta concluir la serie especial “RECONFIGURANDO LA VIDA Y APRENDIENDO A SER MI MEJOR AMIGA”; la publicación se hará a las 9:00 P.M. cada día señalado y bien puedes usar el tema que te interese o que encaje contigo o bien puedes hacer todos y cada uno de los pasos, según como te sientas y según sirva a tu propia vida, como sea ¡suerte en el camino y ojala nos encontremos pronto en la cima del éxito!

P.D. Esta guía no pretende ser exclusiva para mujeres pero yo solo la he probado con mujeres y el blog ha sido originalmente creado para mujeres, en ese orden de ideas, mi redacción será dirigida a lo femenino pero por supuesto que no hay discriminación alguna para los caballeros.


sábado, 26 de noviembre de 2016

¡Ha muerto Fidel Castro! 

Q.E.P.D. El Comandante de la Revolución Cubana


Plaza De La Revolución. Habana Cuba. Foto: DEES



La noche de ayer 25 de noviembre del 2016, a los 90 años de edad, murió el Comandante de la Revolución Cubana, Fidel Castro. Detrás de él, resulto aparatoso el festejo que los estadounidenses nacidos en Cuba hicieron y a raíz de ello, a muchas personas vi comentando sobre la alegría de que Fidel estuviera muerto, muchos le desearon que se fuera al infierno y llovieron insultos, no obstante, me llamo la atención que no todo fueron insultos, que hubo voces que señalaban algunas de las cosas positivas de su gobierno que las noticias provenientes de la isla incluso a través de blogueros, eran no de alegría por parte de los cubanos sino de duelo legítimo y entonces, recordé las 3 ocasiones que he tenido la maravillosa oportunidad de estar en Cuba, las 3 mismas ocasiones que me permitieron lograr la idea con diversos matices que hasta el día de hoy tengo de la Isla, su Revolución, su Comandante y sus Cubanos.

La primera vez que partí con destino a Cuba, esperaba encontrar a un pueblo de indigentes pues es lo que yo creía que eran y claro que al hablar de indigentes me imaginaba a la indigencia tal como la conozco en el mundo libre (incluyendo en EUA), es decir, gente hurgando comida en la basura, personas viviendo en las calles, algunos profundamente tristes deambulando de un lado al otro, extendiendo la mano para pedir limosna; me imaginaba que encontraría un pueblo cargado de desilusión y para ser franca, desde que me invitaron a ir a Cuba, yo no quería ir pues tenía la peor idea de lo que allí sucedía.

Finalmente me convencieron y fui a dar a Cuba; cuando llegamos a la Habana, sentí que estaba en la segunda película del Padrino, las edificaciones no solo antiguas sino deterioradas, todos los autos y mobiliario que podía verse, te daba literalmente la idea de entrar en 1950. En pocos minutos después de llegar a tierra cubana, comenzó la interacción con los habitantes de la Isla, tenía tanto que quería preguntar…

Al principio no me atreví a preguntar nada, tenía miedo de lastimar sentimientos con preguntas que les recordaran su infortunio, sin embargo, las personas que conmigo venían, no tardaron en darse a la tarea de comenzar la “preguntadera”; después de escuchar las respuestas de los primeros 2 ó 3 cubanos, perdí el miedo a lastimar “sus sentimientos heridos por la Revolución”, así que me uní a la constante entrevista que le hacíamos a todo cubano que se nos cruzaba en el camino. Después de varios días en la Habana, decidimos rentar un auto e irnos a pasear por la Isla y tras varios días de recorrer Cuba, mi idea de lo que eran los cubanos en aquella Isla, cambio para siempre. He estado en dos oportunidades posteriores en ese país y en ninguna ocasión vi una diferencia que me hiciera cambiar la opinión acuñada en mi primera experiencia cubana. Por lo mismo, le pido al lector, comprenda que una opinión mía jamás pretende ser la verdad absoluta, pretende más bien compartir mis propias vivencias y puntos de vista.



Hotel Inglaterra. en la Habana Cuba. Foto: DEES



En cuanto me anime a tomar la oportunidad de hacer una observación antropológica de Cuba, lo primero que quise saber es ¿por qué los cubanos odiaban tanto a Fidel? Para mi sorpresa, descubrí que la mayoría de los cubanos que conocí en la isla no solo no lo odiaban, de hecho, lo admiraban, lo respetaban y lo querían bastante diría yo. Claro que no les gustaban cosas como el no poder usar tenis Nike (como los de los turistas, decían ellos), querían playeras de la NFL, perfumes Chanel, zapatillas, algunas mujeres mencionaron que les gustaría tener algunas joyas, tener televisiones en sus casas, ropa de moda y otras cosas que veían en los turistas y que los cubanos de Miami les presumían. Con respecto al tema de ese tipo de carencias, supe que si existía en la Habana un bar en el cual las mujeres se prostituían para que les pagaran la entrada al bar, las bebidas y les dieran algo de dinero para comprarle a las turistas algunas cosas que trajeran de moda; también supe que en otros bares en distintos lugares de la isla, se podía encontrar este tipo de práctica, que si bien no era algo común (en la percepción de los cubanos), si era algo que algunas mujeres hacían.

También causaba molestia el tema de tener que hacer un trámite largo y engorroso para salir de cuba; el trámite consistía en que el cubano que quisiera salir de la isla, tenía que hacer una carta explicando el motivo de su salida de la isla, el tiempo que se ausentaría y, lo más importante, la invitación oficial que debía tener. Esta invitación oficial era una especie de carta en la que la persona o familia que estuviera invitando a su país al cubano en cuestión, tenía que demostrar que tenía la capacidad de hacerse responsable por los gastos del cubano a quien le extendía la invitación; se tenía que demostrar que el cubano a quien se invitaba tendría asegurado su hospedaje, alimentos y transportación desde la isla y de regreso y ciertamente lo más molesto del tema era que el tramite podía ser tardado, desde seis meses hasta un año. Durante ese tiempo, el estado evaluaba si en realidad la invitación extendida era de buena fe para su connacional y si además la información sobre responsabilidad era fidedigna y confiable, después de hacer las evaluaciones, el estado decidía si permitía o no la salida al cubano invitado; el trámite podía hacerse de forma más rápida en el caso de los deportistas (invitados a competencias internacionales), artistas de todo tipo (escritores, actores, bailarines, pintores, músicos, etc.) o por cuestiones de emergencias médicas para especialistas requeridos en el exterior. 

Tenían quejas como no poder acceder a un auto propio, se dolían de que no podían comer carne más que una vez a la semana y otra día pollo, no tenían acceso a aparatos electrónicos, salvo cosas viejas, como ventiladores y licuadoras o algunas televisiones de bulbos y radios antiguos que había casi en cada casa y, por supuesto hablar de internet, teléfonos inteligentes o iPads, ni viene al caso.

Se quejaban de la ropa que usaban pues si bien no eran hilachos, tampoco era ropa nueva para nada y ante la primera impresión que tuve de la Habana, me interese en saber ¿por qué viviendo todas esas carencias, entonces no odiaban a Fidel? Y ahí es cuando comenzó a desvanecerse mucho del mito cubano que yo había absorbido a través de las opiniones más prevalecientes en México, es decir, las de la prensa inclinada natural y geográficamente a las ideas  del vecino país del norte.


La Bodeguita Del Medio. Habana Cuba. Foto: DEES


Comencé a enterarme que los cubanos (con una que otra excepción) no odiaban a Fidel pues sabían que las carencias que padecían se las debían principalmente al bloqueo económico impuesto a Cuba por parte de Estados Unidos, sin embargo, la mayoría de cubanos se vanagloriaba de la dignidad de su pueblo que había sido salvaguardada con éxito por su Comandante; también decían que ellos no tenían algunas cosas pero que al menos no eran esclavos de los imperialistas.

Sabían si, que no podían entrar a los hoteles ni visitar huéspedes pero comprendían que esa era la medida que se tomaba para evitar la proliferación de la prostitución y con ello, impedir que comenzara a haber abuso en contra de las mujeres cubanas. Entonces me entere que en Cuba el abuso sexual y la pederastia no son problemas, supe también que ellos no hablan de feminismo ni nada por el estilo porque simple y sencillamente en la isla no tienen problemas de violencia de genero.

Pude notar que la gente no parecía hambrienta, es decir, nada de flacos extremos ni falta de color, nada de gente que pareciera cansada o algo que me señalara desnutrición en ninguna persona, todo lo contrario, sin gente obesa pero cuerpos saludables y porque no decirlo, buenos cuerpos en la mayoría (sin distinción de edad o genero), gente dinámica y llena de energía, lo que por otro lado, en últimos tiempos fue reconocido por la UNICEF y la ONU; también me di cuenta que muy temprano en la mañana niños corrían de un lado a otro uniformados, en grupos, algunos acompañados por adultos y me llamaba la atención que durante todo el día hasta más o menos las 4 ó 5 de la tarde, no se volvía a ver a ningún niño por ningún sitio ¡SI! ¡En ningún sitio! pero llegada la tarde, de nuevo niños uniformados se veían correr de un lado a otro y entonces, podías encontrarlos jugando o haciendo distintas actividades por aquí y por allá; ante la duda de si los niños pasaban casi todo el día en la escuela, pregunte a unos cubanos del tema y la respuesta fue:

es que los niños se van a la escuela muy temprano y regresan hasta tarde, pues tienen hasta 7 clases por día (aun en primaria), entre ellas, clases de arte e idiomas. También salen más tarde porque desayunan y comen en la escuela, así ya solo tienen que cenar en sus casas”.

Nos contaron que el estado alimentaba en las escuelas a los niños y en casa ya nada más tenían que hacer una de las comidas; supimos que la alimentación que da la escuela es bastante buena y que en el caso de los adultos, se otorgaban bonos para obtener lo necesario en orden a tener 3 comidas al día. Lógicamente con la ignorancia que yo cargaba respecto a Cuba en aquel momento, pregunte: y ¿Qué hacen con los niños de la calle o aquellos que no asisten a la escuela? ¿se quedan sin comer? La respuesta que obtuve en un principio fueron unas contundentes carcajadas por parte del grupo de cubanos, después de eso, se disculparon explicando que les había parecido “cándida”  mi pregunta y ¿por qué cándida? Pues porque según lo que ellos nos contaron (y pudimos corroborar con bastantes más cubanos y observando la realidad de la isla), no existía tal cosa como niños en la calle y por ningún motivo un niño podía faltar a clases pues si un niño no llegaba cualquier día a la escuela, el procedimiento era llamar a la casa del niño, preguntar ¿qué había pasado con él y el porqué de su ausencia? y si el profesor o profesora no obtenían respuesta o lo que obtenían era una excusa, entonces se hacía un reporte a la autoridad y esta misma, expedita eso sí, acudía al domicilio del menor y encarcelaba a los padres o tutores por no haber llevado al niño a la escuela. En caso de que el niño estuviera enfermo, entonces se tenía que acudir forzosamente al médico, quien evaluaba y recetaba al menor, se hacía cargo de extender los bonos de alimentos necesarios para la alimentación adecuada del niño durante su padecimiento y finalmente daba aviso a las autoridades correspondientes (incluso las del plantel al que el niño asistía) sobre la enfermedad del menor, además otorgaba un justificante oficial que servía más para no encarcelar al padre que para justificar las faltas del niño.
Para ser muy franca, me sorprendí bastante de saber todo eso y después de saberlo, me percate que en muchos espectaculares de la isla, decía más o menos así:


Hoy 150 millones de niños dormirán en la calle… Ninguno es cubano”.

                                 “La Revolución


¡SI! Ciertamente también me sorprendió que los espectaculares en Cuba no anunciaran más que logros de la Revolución Cubana, nada de ventas, nada de marcas, solo logros.

Después, nos enteramos que todos los cubanos estaban obligados por ley a estudiar al menos hasta terminar una licenciatura, que los niños desde muy pequeños asisten a la escuela y que absolutamente todos los cubanos hablan español (culto por cierto), ingles perfecto y pueden elegir un idioma adicional para aprender en sus escuelas.

También supimos que el morir de hambre no era precisamente lo que les sucedía a los cubanos (al menos no en el modo literal de la frase), el problema era que tenían vales de carne y pollo una vez a la semana, el resto de la semana, la dieta era a base de frijol, huevo, arroz, verduras, avena y otras cosas pero también supimos que estaban educados a llevar un régimen de alimentación balanceado que si bien era comida aburrida por ser siempre la misma y nunca conocieron el mal del puerco, tampoco jamás padecieron desnutrición, hambre ni enfermedades provocadas por exceso o falta de alimento. Supimos por fin que en Cuba la inanición simplemente ¡no existe!

Hubo quienes nos contaron sobre su sistema de salud y como es que era eficiente y de alta calidad, que el estado proveía todos los servicios médicos necesarios para los cubanos, los medicamentos e incluso la cirugía estética; eso sí, nos aclararon que para cirugías plásticas estéticas, la lista de espera podía ser hasta de un año pero al final les hacían sus arreglitos si así lo deseaban. Por primera vez pudimos abandonar el mito de que a la gente de la isla se le tenían que enviar medicamentos desde el exterior, pues no hubo un solo cubano con quien tocáramos el tema que nos corroborara que eso fuera cierto de modo alguno pues con gran seguridad decían que el estado les daba absolutamente todos los medicamentos que necesitaran y que más bien lo que si pasaba es que de Cuba salían al exterior del país, algunos medicamentos avanzados producidos en la isla.

Nos contaron sobre sus muy bajos índices de delincuencia; decían que la verdad nadie robaba porque no veía nada envidiable en sus connacionales como para tener ganas de robar; nos contaron que no había homicidios más que muy rara vez y que a veces lo que si llegaba a pasar era que algunos se enojaran entre ellos y se liaran a golpes pero que de ahí no pasaba casi nunca; no había abuso sexual y que el tema de la violencia de genero para ellos ni siquiera existía; también supimos que (quizá por evidentes razones) los problemas de alcoholismo y drogas eran definitivamente algo que jamás toco a la Cuba Revolucionaria y evidentemente el narcotráfico y la delincuencia organizada ni en sueños.
Sobre gente en situación de calle, resulta que no existía pues todos tenían un techo donde vivir, el problema era que las casas tenían que compartirse con otras familias pero que a pesar de ello, todo el mundo tenía un lugar donde vivir. También nos contaron que Fidel no poseía como tal una propiedad pues dormía cada noche en un lugar distinto en el que nadie sabía que iba a estar.


Monumento a Carlos Manuel de Céspedes en la Plaza de Armas en La Habana Vieja. Habana Cuba. Foto: DEES


También nos enteraron que la realidad de que se hubieran impuesto los tramites complejos para salir de la isla, tenía su origen casi al principio del régimen Revolucionario pues según los cubanos (e incluso algunos documentos exhibidos en alguno de los museos de la Revolución), el problema había comenzado porque muchos cubanos privilegiados por el régimen de Batista, se escapaban de Cuba con rumbo a Florida molestos porque sus fortunas y bienes habían sido confiscados, esto sucedió hasta que el gobierno de Estados Unidos, envió un comunicado al gobierno Castrista, avisando que en lo sucesivo, cada vez que la guardia costera encontrara cubanos intentando llegar a tierra estadounidense, ¡serian asesinados!… después de recibir este ultimátum, según lo que nos contaron, Fidel prohibió la salida de la isla a todo aquel cubano que no cumpliera con las reglas de la invitación oficial para visitar otro país y también estableció que todo aquel que abandonara la isla sin permiso, no podría volver.

Por supuesto que no nos costó trabajo creer esa historia, pues ya conocíamos el tan documentado tema de que el gobierno estadounidense, en la época nazi, dio un ultimátum parecido a Alemania; pero como no paraba la ola de gente llegando a América, lo que Estados Unidos decidió fue devolver buques completos, cargados de judíos, a pesar de saber que lo que les esperaba eran los campos de concentración.

Algo que llamo mucho mi atención fue que solo había dos canales de televisión uno era Cubavisión y el otro Tv Rebelde, en ambos la programación era sobre historia del mundo y la Revolución Cubana; programas culturales y la mayor parte del día aparecía Fidel haciendo trabajo en la tierra, en la producción, en la pesca, en empacadoras (creo que son algunos de los fragmentos que me tocó ver); también por las noches, se transmitía en vivo el espectáculo del Tropicana y a propósito de que la transmisión era en vivo…

Una noche fuimos a ver el espectáculo del Tropicana, parte de la dinámica de esa noche, fue el pedir la participación en el escenario de dos visitantes de cada país (de los que estuvieran presentes) y una vez en el escenario, había que cantar una canción representativa del país de donde se viniera; había varios mexicanos, sin embargo, uno de los que se animó a subir fue uno de mis hermanos junto a otra amiga que viajaba con nosotros; ya estando en el escenario, cantaron “El Rey” pero nuestra amiga en medio de la canción se apeno y dejo cantando solo a mi hermano, cuando termino de cantar, la gente aplaudió y le pidieron que cantara otra canción, el escogió otra de José Alfredo Jiménez, termino de cantar y después de los aplausos tomo su lugar y seguimos disfrutando el espectáculo (hasta entonces, no sabíamos que esto se transmitía a nivel nacional en la isla). Al día siguiente, desde que salimos del hotel la gente con la que nos cruzábamos se acercaba a saludar a mi hermano, algunos le aplaudían en plena calle y la verdad no teníamos idea de lo que pasaba, hasta que en uno de esos encuentros con aplausos, mi hermano no pudo ocultar su cara de confusión, entonces un joven cubano se volvió hacia él y le pregunto ¿tú eres el mexicano que canto “El Rey” en el Tropicana no es así? mi hermano contesto que sí, un tanto sorprendido y ahí fue cuando el joven cubano nos dijo: el espectáculo se transmite en toda la isla así que todos en Cuba te vimos cantar…

Esta es una de las anécdotas más divertidas que vivimos en Cuba, de cómo mi hermano fue famoso en la Isla y como lo convencieron de cantar de nuevo en plena calle.


Plaza de La Revolución. Habana Cuba. Foto: DEES


También nos instruyeron sobre el tema de que todos los cubanos que trabajan (que son todos, menos los que estudian), están obligados a tener una licenciatura al menos; por ejemplo, un taxista necesita licenciatura para que le den el permiso de ser taxista y necesita haber estudiado un tercer idioma, no solo el español y el inglés obligatorios; en otras profesiones como la medicina, una licenciatura no es suficiente, se necesita tener estudios superiores que por supuesto el estado provee; nos contaron que pueden trabajar en lo que ellos quieran pero toda vez, que todos son profesionales, hay listas de espera y que en el caso de algunas profesiones la lista de espera puede llevar años, mismos que dedican a trabajar en algo distinto de su profesión.

Nos dimos cuenta que todo lo que se consumía (las primeras dos veces que estuve ahí, la tercera comenzaba a haber productos de importación), era producido desde el principio en la isla, por ejemplo, tenían un refresco llamado Tu Cola que era el equivalente a la Coca Cola y tenían otro refresco llamado Tropi Cola que era el equivalente a la Pepsi y gracias a esos refrescos, tuvimos una tarde de muchas risas pues, como en todos los lugares, algunos restaurantes tenían Tu Cola y otros tenían Tropi Cola, solo en algunos había las dos opciones, así que una tarde entramos a un restaurant y al momento de ordenar, sucedió lo siguiente:

La mesera tomo nuestra orden de alimentos y después de eso, pregunto en principio a nuestro amigo: ¿Qué va a tomar?...
Mi amigo le pregunto: ¿Tienes Tu Cola?
Entonces la mesera le respondió: ¡No! ¡Tengo la tuya!
Mi amigo se puso completamente rojo, estaba apenadísimo, se quedó sin poder decir ni una palabra por varios segundos hasta que de pronto sintió la necesidad de aclararle a la chica que no había intentado ofenderla sino que él estaba preguntando por el refresco llamado Tu Cola, entonces la mesera comenzó a reírse y finalmente le contesto:
Sí, yo me refería a que tengo Coca Cola…

La verdad es que fue tan sorpresivo que reímos de muy buena gana todos, comenzando por la chica cubana que nos atendía.

Con el paso de los días y ya viajando a otros lugares de la isla, descubrimos que Varadero es la versión cubana de Cancún y que ni de lejos, las edificaciones están viejas ni feas; también tuvimos la oportunidad de visitar Santiago De Cuba y otros pueblos que no son famosos por el turismo, pero la sorpresa nuestra fue, que al salir de la Habana, el resto de Cuba y todos los pueblos que visitamos, sin excepción, no solo no son pueblos viejos o feos sino que de hecho recuerdan más bien a los pueblos mágicos de nuestro país; casas bien pintadas, arregladas, calles en perfecto estado, limpias, pintorescas; fue como si la Habana hubiera quedado como una especie publicidad o recordatorio del antiguo régimen y nada más.
Cada oportunidad que he tenido de estar en Cuba, desde la primera vez, lo que he observado siempre es a un pueblo que es feliz a pesar de sus carencias, a pesar de lo que aún les falta por conquistar, siempre me dejaron con la sensación de que en general, los cubanos de Cuba son de las personas más felices que he visto y tratado en el mundo.

Dicen “que el amor y la felicidad no se pueden ocultar” y yo no sé cuántos cubanos sean conscientes de lo que demuestran sin poder ocultarlo, pero cuando uno convive de cerca con los cubanos en la isla, eso que se ve en sus rostros, en como hablan, su convivencia, su energía, sus movimientos, sus bailes, sus risas… Yo creo que eso es la felicidad de un pueblo; pobres ¡sí! con carencias ¡si! pero de algún modo ¡felices!

No creo que el gobierno de Fidel haya sido perfecto, ni creo que a los cubanos no les haya faltado nada, lo que sí creo, es que tampoco les falto todo ni les falto tanto; creo que la paz a la que han tenido acceso es un lujo que desafortunadamente muchos otros países no hemos podido comprar, vaya ni siquiera el Imperio goza de esa paz. Así que tiendo a pensar que el gobierno Revolucionario de Fidel, tuvo su parte perfectible pero también tuvo una parte muy buena y de ese mismo modo, es como yo creo que la mayoría de los gobiernos en el mundo son.

Al final, solo el tiempo dirá cuál es la verdad; sin embargo, en esta época, me inclino a pensar que si aquellos que de verdad vivieron en la Isla el gobierno de Castro hasta el último de sus días, aquellos que lo sufrieron o lo gozaron, son los mismos que han ido por las calles llorando su muerte, es porque quizá la opinión que muchos en el mundo tienen de ese régimen, no coincide tanto con lo que el verdadero cubano isleño experimento y tiendo a pensar que tal vez el verdadero cubano sea el único que en verdad pueda reprobar y maldecir a Fidel Castro o aplaudir sus decisiones y bendecirlo en su partida.

¡Descansa En Paz Fidel Castro!